-Último puerto de Canadá
Último puerto en tierras canadienses, y como tal, lo hicimos por todo lo alto, con una excursión en limusina.

-6 plazas para 5
La limusina era de 6 plazas, pero finalmente fuimos 5 pasajeros más el chofer nativo. El hombre sólo hablaba inglés, y además de nosotros dos iban tres señoras mayores italianas, así que le tocó al ingeniero (Alberto: se muá) en hacer de guía traductor de lo que iba diciendo el chófer. Como estábamos en Nueva Escocia, el chofer iba con falda de cuadros.

-Vuelta por la ciudad
Dimos una vuelta por la cuidad y subimos al fuerte, pero no paramos porque no había sitio en el parking para aparcar, así que nos dio una vuelta panorámica a velocidad tortuga para poder sacar fotos.

-Maple syrup
Condujimos durante algún tiempo hasta la primera parada: la fábrica de miel de arce (o jarabe de arce, o sirope de arce), un producto muy típico de Canadá. ¡Qué caramelos más ricos!
Nos estuvieron explicando como se obtenía la miel (la savia) y aunque hoy en día se han hecho inventos para mejorarla, la recolecta sigue siendo un trabajo muy duro.
Para conseguir la savia hacen agujeros en los troncos de los arces e insertan unos tubos que hacen que la savia gotee y que mediante tubos vayan a parar a cubos que están enganchados al árbol.
Para hacer 1 litro de jarabe, se necesitan unos 40 litros de savia. Osea que ya os podéis imaginar la paciencia que se necesita en ese trabajo.

-El faro más famoso del mundo… dicen
Siguiente parada programada: Peggy’s Cove. Un pueblo pesquero pequeñito con un faro muy famoso (muy famoso en América, porque no sé yo en otros sitios). La gente nos sacaba fotos mientras pasábamos con la limusina. Seguro que esperaban que fuese alguien famoso.
Dato a resaltar: la gente dándole de comer a las gaviotas como si fuesen palomas.

-Vuelta a la ciudad
Después de estar un rato por nuestra cuenta viendo el pueblecito, volvimos de camino a Halifax hacia el barco, y en ese momento el chófer-guía nos dio la opción de volver al fuerte a hacer fotos o hacer una ruta por la zona de mansiones de la ciudad, elegimos lo segundo. Hicimos la “milla de oro”, la zona de las casas más caras de la ciudad.
-Sitio que voy!!
Ese día comimos en el barco, odisea para encontrar un huequito donde sentarnos, como siempre, a codazos.
Después nos echamos la requerida siesta. Cualquier momento para dormir en el viaje se agradecía.
-Espectáculo
Esa noche el espectáculo fue algo diferente, me gustó mucho. Fue llevado a cabo por los miembros de la tripulación, muy emotivo (o sería yo que estaba sensiblona).
Después de cenar fuimos por primera vez al Café Florian, un rincón bastante admirado por mucha gente. Es una réplica exacta del que existe en Venecia, donde es considerado como un símbolo de la ciudad. Éste café es uno de los más antiguos de Italia y está en la Plaza San Marco.
El café estaba buenísimo (según el cafetero vasco; Alberto: se muá), caro eso sí, pero buenísimo.
-Regreso al futuro o al pasado
De madrugada, vuelta a retrasar la hora. Nos costaba controlar en qué hora vivíamos.
Bye bye Canadá
Nota: La foto “pa090026.jpg”, no es que se nos haya colado al hacer la criba de las fotos “malas”. Esa foto tiene su historia: resulta que estábamos pasando por un puente muy largo, junto a un lago, y durante todo el puente estuve intentado hacer una foto decente, pero siempre se me cruzaban los árboles, así que mirando hacía adelante buscando un hueco ví a lo lejos que se acercaba un claro, así que allá que me preparé con mi cámara y al darle al botón, cual fue mi sorpresa que para el único sitio que se podía hacer una foto decente, está el único personaje que había en el puente (que no ví por cierto) y quedó capturado!!
Descarga las fotos de Halifax






















